Mientras realizaba algunas tareas de limpieza en su casa en Londres, Inglaterra, la madre de Moslem Baharam envolvió las botas de invierno viejas de su hijo en una bolsa de plástico y las dejó afuera. Luego descubrieron que una mamá petirrojo hizo nido en una de las botas.

La madre de Moslem puso las botas en un árbol pequeño que estaba en el jardín con el fin de ahorrar espacio, lo que nunca imaginó es que aquellas viejas botas Timberland serían el hogar ideal para una familia de petirrojos.

En el mes de junio, mientras estaba en el jardín junto a su sobrino, el niño le dijo que había visto un petirrojo haciendo varios viajes hasta el árbol del patio trasero con algo en su pico.

Chico descubre que mamá petirrojo hizo un nido en su bota

Mamá petirrojo hizo un nido en su bota
Imagen/ Mosleem Baharam

Curioso por lo que su sobrino le dijo, Moslem revisó el árbol y encontró algunos pequeños huevos al interior de sus viejas botas.

El joven dijo a The Dodo:

“Los petirrojos siempre han venido a nuestro jardín, pero nunca hicieron un nido en él. Esto se debió en parte a que los árboles de nuestro jardín son bastante pequeños y no les brindan mucho refugio».

Algunas semanas después de su hallazgo, Moslem se acercó de nuevo y encontró a 4 pequeños polluelos que eran vigilados de cerca por mamá petirrojo. Él se sentía afortunado y feliz de saber que su vieja bota sirviera como refugio a la familia de petirrojos y los mantuviera protegidos.

Al poco tiempo Londres se vio afectado por una fuerte tormenta, lo cual sacudió fuertemente las ramas de los árboles y destruyó el nido.

Moslem cuenta:

“Los encontré a la mañana siguiente escondidos entre las flores dentro de mi jardín. Todavía no podían volar y no podía dejarlos afuera, ya que los zorros o los gatos vecinos los atraparían y se los comerían fácilmente».

Mamá petirrojo tiene sus huevos en una bota
Imagen/ Mosleem Baharam

Moslem trató de ayudar a la mamá petirrojo y empezó a alimentar a los polluelos con una jeringa durante la noche y durante el día los colocaba en una caja afuera; esperaba que la mamá los encontrara y la familia se reuniera nuevamente.

ÉL dijo:

«No estaba seguro de si los padres realmente los alimentarían. Pero… era como si los padres supieran que los polluelos estaban en problemas y necesitaban ser flexibles para que las cosas funcionaran».

Petirrojo es alimentado
Imagen/ Mosleem Baharam

Las pequeñas aves crecieron pronto y muy fuertes, así que a finales del verano, la familia los devolvió al jardín. Aunque ya han pasado meses de todo esto, los petirrojos aún recuerdan la ayuda que recibieron por parte de Moslem y su familia, y vienen a visitarlos y a comer cada mañana.

Pequeños petirrojos
Imagen/ Mosleem Baharam

Moslem agregó:

«Los pájaros vienen al jardín con regularidad. Las botas todavía están allí y espero que vuelvan a buscar su nido el próximo año”.





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