A finales del mes de octubre del presente año, un hombre se encontró con un pequeño animal rosado que estaba solo en un estacionamiento de autos usados en SW Lubbock, Texas, Estados Unidos.

Debido a que el invierno se acercaba, sabía que el pobre animal no sobreviviría por sí solo, por lo que decidió ayudarlo. Lo recogió y lo subió en su auto, y luego lo llevó hasta South Plains Wildlife Rehabilitation Center (SPWRC).

Gail Barnes, directora ejecutiva de SPWRC, observó a través de las cámaras de seguridad, cuando un hombre dejó una caja en el edificio del refugio.

Chico aparece con un gato extraño

Zarigüeya sin pelo
Facebook/ SPWRC

Ella había recibido una llamada en la que le explicaban que habían dejado una zarigüeya salvaje en la entrada del edificio, pero no parecía serlo.

Gail dijo a The Dodo:

«Mientras recogíamos la caja, este brazo sale… y no tiene pelo. Y yo dije: Oh, Dios mío, ¡esto no es una zarigüeya! Esto tiene que ser un gato sin pelo».

Chico aparece con gato extraño
Facebook/ SPWRC

Dentro de las instalaciones, el personal abrió por completo la caja y pudieron comprobar de que se trataba de una zarigüeya salvaje sin pelo.

Gail comentó:

«Pensé; Dios mío, tiene mucho frío».

La zarigüeya tenía signos de hipotermia, así que la metieron en una incubadora y consiguieron calcetines para abrigarla y mantenerla con la temperatura adecuada.

Chico aparece con zarigüeya
Facebook/ SPWRC

Luego, todos los voluntarios del lugar se comprometieron en rehabilitar a la zarigüeya y lograr que ganara el peso y la energía suficiente para sobrevivir. No se sabía cuánto tiempo había estado sin su madre, por lo que le dieron una gran variedad de alimentos y la zarigüeya se los comió felizmente.

Gail agregó:

«Si la madre sabe que algo anda mal con el bebé, lo abandona o lo descarta. Así que probablemente estaba muerta de miedo».

Chico aparece con animal
Facebook/ SPWRC

Durante su chequeo médico, los veterinarios determinaron que la apariencia de la zarigüeya era causada por la alopecia, una enfermedad que causa la caída del pelaje. Sin su capa protectora de pelo para protegerse de los diferentes peligros de la naturaleza y del clima, la zarigüeya no podía ser liberada en su hábitat.

Por esta razón, el centro de rehabilitación inició una campaña para pedir pequeños suéteres y mantas para mantener caliente a la zarigüeya en invierno.

Peach recibiendo donaciones
Facebook/ SPWRC

El pedido se hizo a través de las redes sociales de la organización, y las personas que vieron la publicación respondieron de inmediato de manera positiva. Hasta ahora, la pequeña ha recibido suéteres tejidos por las personas, mantas para acurrucarse y ropa heredada de los dueños de gatos sin pelo.

En las semanas posteriores a su llegada al centro de vida silvestre, la zarigüeya ha logrado duplicar su peso y pronto estará lista para conocer a su compañero Remy. Las dos pequeñas zarigüeyas vivirán en un recinto dotado de mucho espacio para que puedan deambular y construir madrigueras acogedoras para dormir.

Peach con suéter
Facebook/ SPWRC

La organización espera que este par de zarigüeyas, algún día puedan ayudar a educar a las personas sobre el importante papel de estos marsupiales en Norteamérica.

Gail dijo:

«Las zarigüeyas son uno de los animales más incomprendidos. La gente las atrapa, no las quieren en su jardín, piensan que parecen prehistóricas porque tienen más dientes que cualquier otro mamífero. Pero son realmente muy beneficiosos. Son carroñeros, se comen todos los insectos, los bichos y las serpientes».

Zarigüeya sin pelo con suéter
Facebook/ SPWRC

La pequeña zarigüeya sin pelo, se siente cada vez más cómoda con sus cuidadores, y está demostrando que, contra todo pronóstico, está decidida a prosperar.





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